viernes, 17 de abril de 2009

El día en el In-verso

Que se retrasa una hora, una hora que se distrae y que no sabe que combina. Una hora que atrapa el sol y que no lo suelta hasta que se acaba el día, una hora que juega a la rayuela y salta hacia delante y salta en regreso… una hora que conspira contra mi, contra lo que no pienso. Una hora que hace una hora, ya no temblaba, ni parpadeaba.
Una hora que yo observo desde lejos, desde su paralela.

1 Comment:

Anónimo said...

Siento que has logrado llegar a ambos lados despues de tanta lucha.Ahora empieza a descifrarnos tus dudas,ese temblor que siempre nos narras,ese miedo o esa angustia tuya que te consume,que te transporta,que te aleja.Me agrada esta nueva etapa,realmente son nuevos aires.Gracias por acordarte de mi.Juan Carlos