Despertar de madrugada, mirar la habitación en penumbras; apenas entonada una bombilla de 25:
Algo oscuro ha de haber en las cosas (o en mí), que veo siempre rostros malignos en las manchas de humedad, o tras las cortinas; en realidad, en todos los rincones de esta casa, vieja y oscura, cansada y despedazada.

