Lo difícil es pensar en ti y dejar de lado mi cuerpo. Arremeter contra el recuerdo, contra mis ganas de cansancio, contra mi deber del día en el in-verso y mis ganas de verte ingresar en mis territorios, intentando consolidar un reino. Lo difícil es evitarlo, lo difícil es lograrlo. Busquemos la sombra, para arrancar toda pregunta inoportuna, dejemos a un lado la ciencia de tus días y mis dudas vespertinas.
Aun lejos, aun contigo lejos, yo puedo hacer una fiesta con mis manos, con tu recuerdo y el espacio que resta en las sabanas… aun con todo el mundo lejos, los abismos se acrecientan y disminuyen al compás de nuestros no silencios, de nuestra no quietud, de todo a cuanto decimos no y no es rotundo.
Aun lejos, aun contigo lejos, yo puedo hacer una fiesta con mis manos, con tu recuerdo y el espacio que resta en las sabanas… aun con todo el mundo lejos, los abismos se acrecientan y disminuyen al compás de nuestros no silencios, de nuestra no quietud, de todo a cuanto decimos no y no es rotundo.
¿Sientes el olor de la tierra humedecida?, ¿Sientes el temblor de las horas?, ¿Sientes que la mañana se hace esperar? ¿Sientes nuestras sonrisas? Las sonrisas paranoicas de los que conspiran… ¿Sientes acaso, el resquemor de los de afuera?

