Y es inútil volver a mí como antes, es inútil.
Inútil, intentar de ser tu único espacio, inútil.
Inútil, no decirte lo que callo, lo que inscribo entre mi rabia, entre mis miedos, entre mis cabellos y mis senos, entre mis mentiras y las pocas verdades que aún conservo.
Inútil.
El pasado y el futuro siempre han hecho mella en mis sentidos, siempre he caído rendida ante mis golpes y las disculpas que nunca siento. Todo y eso, es inútil.
Es inútil, y recién me doy cuenta de las patadas que doy al vacío. Recién tropiezo, y procuro ser piedra que zapato, porque las piedras no sienten y los zapatos pesan en los tobillos.
Inútil, escribir los sinsentidos de lo cotidiano.
Inútil sentir los inversos de este blog.
Inútil, absurda, incompleta.
