miércoles, 22 de abril de 2009

El día en el In-verso

Inmóvil...

En este pedazo de inercia. Vuelvo a oír el palpitar, el pulso arterial; punzante, agitado, excitado. En este resquicio de paciencia, entiendo, que es cansancio.

Escucho mi cuerpo, no cesa. Escucho y siento cada punzada, la electricidad-la conexión y transmisión que está pasando adentro-. La llamada enérgica de lo pensado. La médula temblando.

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